Hay lugares que todavía conservan la esencia de la aventura. Mongolia es uno de ellos. Un país inmenso donde la naturaleza marca el ritmo de la vida y las antiguas tradiciones nómadas siguen vivas entre estepas infinitas, montañas nevadas y lagos completamente congelados.
En invierno, Mongolia revela su cara más espectacular. Los paisajes se transforman en un mundo de hielo cristalino donde el legendario lago Khuvsgul se convierte en el escenario del famoso Ice Festival, una celebración única que reúne deportes tradicionales, esculturas de hielo, rituales chamánicos y la hospitalidad de los pueblos nómadas.
Este es un viaje pensado para quienes desean descubrir una Mongolia auténtica, lejos de las rutas convencionales.
Festival del Hielo, renos, chamanes y la última gran aventura invernal
Este viaje de autor combina naturaleza extrema, cultura ancestral y experiencias exclusivas en uno de los destinos más fascinantes del planeta.
Durante trece días recorreremos el norte de Mongolia atravesando volcanes extinguidos, bosques boreales y uno de los lagos de agua dulce más antiguos del mundo. Conviviremos con el pueblo Tsaatan, criadores de renos que mantienen un modo de vida ancestral, asistiremos al espectacular Festival del Hielo sobre el lago Khuvsgul, recorreremos paisajes nevados en trineo de perros y finalizaremos nuestra aventura disfrutando del Festival de las Águilas.
No es un circuito convencional. Es una expedición diseñada para viajeros que buscan emociones auténticas, fotografía de naturaleza, culturas únicas y lugares que muy pocos occidentales llegan a conocer.
Bienvenidos a Mongolia.
A vuestra llegada al aeropuerto de Ulán Bator os recibiremos para trasladaros al hotel. La capital mongola, donde vive casi la mitad de la población del país, combina la herencia soviética con el crecimiento de una ciudad moderna rodeada por inmensas estepas.
Después del largo viaje tendremos tiempo para descansar y realizar una primera toma de contacto con la ciudad, paseando por sus principales avenidas y comenzando a descubrir la cultura que nos acompañará durante toda la expedición.
Alojamiento en hotel y Cena de Bienvenida.
Comienza la aventura.
Abandonaremos la ciudad para adentrarnos en la inmensidad de las estepas mongolas rumbo al norte del país. Nuestra primera gran parada será el volcán extinguido de Uran Togoo, uno de los paisajes volcánicos más sorprendentes de Mongolia.
Su cráter, perfectamente conservado y rodeado de bosques, parece una obra esculpida por la naturaleza. Caminaremos por sus senderos mientras contemplamos el contraste entre los tonos blancos del invierno y la roca volcánica.
Tras el almuerzo continuaremos nuestra ruta hasta la región de Khutag-Öndör.
Hoy recorreremos algunos de los paisajes más remotos del país.
La carretera nos llevará atravesando bosques boreales, pequeños asentamientos nómadas y valles cubiertos por la nieve hasta alcanzar la región de Murun y posteriormente Ulaan Uul.
Más que un día de desplazamiento, será una oportunidad para comprender la inmensidad de Mongolia, un territorio donde la naturaleza domina completamente el paisaje y donde cada kilómetro transmite una extraordinaria sensación de libertad.
Hoy viviremos una de las jornadas más espectaculares del viaje.
Atravesaremos el inmenso lago Khuvsgul completamente congelado, recorriendo cerca de 90 kilómetros sobre una auténtica carretera de hielo antes de continuar por pistas nevadas hasta Tsagaan Nuur.
Durante el trayecto descubriremos manantiales que permanecen líquidos incluso con temperaturas extremas y disfrutaremos de algunos de los paisajes invernales más impresionantes de Asia.
Al final del día llegaremos a la pequeña comunidad de Tsagaan Nuur, puerta de entrada al territorio del pueblo Tsaatan.
Alojamiento en guesthouse local.
Hoy no visitaremos un lugar.
Viviremos una cultura.
Dedicaremos toda la jornada a conocer al pueblo Tsaatan, una de las últimas comunidades nómadas criadoras de renos del planeta.
Compartiremos tiempo con las familias locales, aprenderemos cómo organizan su vida diaria y descubriremos una forma de entender el mundo que apenas ha cambiado durante siglos.
También tendremos la oportunidad de acercarnos a las tradiciones chamánicas que todavía permanecen vivas en esta región, escuchando historias, leyendas y canciones transmitidas de generación en generación.
Una jornada profundamente humana que suele convertirse en uno de los recuerdos más especiales del viaje.
Alojamiento en teepee o guesthouse.
Emprenderemos el regreso hacia el lago Khuvsgul realizando una parada en el valle de Uushigiin.
Aquí contemplaremos uno de los conjuntos de piedras de los ciervos más importantes de Mongolia, monumentos funerarios de más de cuatro mil años de antigüedad levantados por antiguas culturas nómadas.
Después continuaremos hasta el lago Khuvsgul, conocido como la "Perla Azul de Mongolia". En invierno sus aguas permanecen completamente congeladas formando una inmensa superficie de hielo transparente que parece no tener fin.
Hoy seremos protagonistas de uno de los acontecimientos más esperados del invierno mongol.
La ceremonia inaugural del Festival del Hielo reúne a comunidades locales, artistas y viajeros alrededor de un escenario único: el lago completamente congelado.
Durante la jornada disfrutaremos de esculturas de hielo, combates tradicionales, competiciones deportivas, exhibiciones culturales, ceremonias chamánicas y actuaciones de folklore mongol.
Al caer la noche podremos compartir una gran hoguera con los habitantes de la región mientras el hielo refleja las luces del festival bajo un cielo completamente estrellado.
El festival continúa.
Las carreras de trineos tirados por caballos, el maratón de patinaje, los juegos tradicionales y numerosas actividades convierten el lago en un gran escenario donde se mezclan deporte, cultura y tradición.
Será un día perfecto para fotografiar, participar en algunas actividades y compartir conversaciones con los habitantes locales, auténticos protagonistas de esta celebración.
Una experiencia difícil de encontrar en cualquier otro lugar del mundo.
Dejaremos atrás el lago Khuvsgul para dirigirnos hacia Baatarvan.
Este complejo, rodeado por un entorno natural privilegiado, ofrece un merecido descanso después de varios días de expedición. Muy cerca se encuentra un antiguo árbol considerado sagrado desde hace más de tres siglos, al que muchos mongoles acuden para pedir buena fortuna.
Una jornada más tranquila antes de continuar nuestro recorrido.
Visitaremos uno de los monumentos más emblemáticos del país.
La gigantesca estatua ecuestre de Gengis Kan, de cuarenta metros de altura, domina la estepa recordando al personaje histórico que cambió para siempre la historia de Asia.
Desde su mirador disfrutaremos de magníficas vistas antes de continuar nuestro viaje.
La aventura continúa.
Hoy conduciremos nuestro propio trineo tirado por perros atravesando los bosques nevados del Parque Nacional de Gorkhi-Terelj.
Después visitaremos la famosa Roca Tortuga y realizaremos una agradable caminata hasta el Centro de Meditación Aryabal, uno de los lugares espirituales más importantes del parque.
Por la tarde regresaremos a Ulán Bator.
Nuestro viaje termina con otra de las grandes tradiciones de Mongolia.
Asistiremos al Festival del Águila, donde los legendarios cazadores kazajos muestran la extraordinaria relación que mantienen con sus águilas reales.
Las competiciones, demostraciones de caza y exhibiciones ecuestres nos permitirán conocer una tradición transmitida durante generaciones y considerada uno de los grandes símbolos culturales de Asia Central.
Una despedida espectacular para una expedición inolvidable.
Después del desayuno realizaremos el traslado al aeropuerto.
Nos despediremos de Mongolia llevando con nosotros mucho más que fotografías: la inmensidad de sus paisajes, la hospitalidad de su gente y el recuerdo de haber vivido uno de los inviernos más extraordinarios del planeta.
Hasta la próxima aventura.
